
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 7-26
Carsten sinner, Jana Dowah
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permiten una diferenciación clara entre intentos [+frustrados] y [–frustrados]. En el caso
de hube de + inf. no hay manera de excluir la posibilidad de que la estructura realmente
tenga el valor de una expresión de futuro u obligación. Siempre y cuando el contexto no
aporte información que haga el uso avertivo explícito, la estructura podría tener cualquiera
de las interpretaciones posibles. De hecho, al trabajar con diferentes corpus de lenguaje oral
y escrito, rápidamente nos dimos cuenta de que en la mayoría de los contextos no era posible
distinguir los significados subyacentes a la estructura analizada. Cuando preguntamos a
hablantes nativos de diferentes variedades del español, simplemente entendieron hube de
+ inf. según su propia variedad diatópica, es decir, generalmente en su uso temporal o en el
de obligación. La mayor parte de las veces en que fueron capaces de determinar el valor de
la estructura en las frases presentadas, lo entendieron sin siquiera considerar otras posibles
interpretaciones.
En el caso de hube de + inf., ocurre lo mismo que en los casos de haber de + inf. en general
o de otras perífrasis verbales, ya que la mayoría de los autores nota los valores diferentes:
aspectual –inminente y prospectivo–, modal –intención–, y temporal –futuro– no pueden
ser distinguidos claramente (cf. Rădulescu & Topor 2008: 696). La indecisión de muchos
de los informantes con respecto al valor de algunas perífrasis verbales no es sorprendente si
consideramos posiciones como la de Gómez Torrego (1988: 68), que afirma que el paso del
valor temporal al aspectual es casi imperceptible.
Como el contexto generalmente no ayuda mucho o permite interpretaciones con
diferencias sutiles, queda la dificultad de tener que descubrir el significado de una frase
preguntando a los hablantes. En el caso de hube de + inf., el significado avertivo es tan
específico que no nos queda otra posibilidad que preguntar a los hablantes cómo lo perciben,
en vez de preguntarles cómo usan la estructura. Es bien sabido que los hablantes generalmente
no son conscientes de lo que hacen, lingüísticamente hablando, y, por lo tanto, parece mucho
más adecuado estudiar la manera en la que perciben ciertas estructuras o preguntar por las
conclusiones en relación con ciertos contextos.
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Vamos a justificar o explicar esto con otro
valor de la estructura haber de + inf., el de obligación. Este es el significado que los hablantes
de muchas variedades del español asocian con esta perífrasis al escucharla o leerla. Al mismo
tiempo, no parece ser el significado preferido por hablantes con modelos lingüísticos claros
de la lengua gallega cuando se les presenta la construcción y se les pregunta por su valor.
El juicio de hablantes influidos por otro idioma puede diferir mucho. En un estudio del
juicio de hablantes gallegos de haber de + inf. con valor de obligación en gallego, Kabatek
(1996: 136) demostró patrones claros de rechazo por parte de los hablantes con modelos
lingüísticos claros del gallego, mientras que ese significado fue aceptado por los hablantes
cuyo gallego se encuentra mayormente influido por el español. Para expresar el valor de
futuro, los informantes de este segundo tipo preferían la forma vou facer ‘voy a hacer’ antes
que las estructuras hei facer y farei, mientras que los informantes del primer tipo rechazaban
la primera forma. Hablantes más jóvenes parecen considerar hei facer como arcaico, algo que
puede deberse a la influencia del español, ya que en este idioma prevalece la perífrasis ir a
+ inf.; cf. la referencia a Ochoa (2000: 6) en la primera sección. Aparentemente, la variedad
diatópica y diastrática de un hablante influye no solo en la manera en la que un cierto
elemento es interpretado, sino también en la cadena entera de expresiones que semántica