99
RASAL
LINGÜÃSTICA
2020: 99-120
Recibido: 01.03.2020 | Aceptado: 17.05.2020
ARK: http://id.caicyt.gov.ar/ark:/s26183455/k0ku41te0
VENà QUE TE EXPLICO: ¿SUBORDINACIÓN O
COORDINACIÓN? ¿CAUSA O FIN? UN ANÃLISIS
SINTÃCTICO-PRAGMÃTICO
THE EXPRESSION “VENà QUE TE EXPLICOâ€:
SUBORDINATION OR COORDINATION? CAUSE OR
PURPOSE? A SYNTACTIC-PRAGMATIC ANALYSIS
Guadalupe Herrera
Centro de Estudios e Investigaciones Lingüísticas – Instituto de Investigación en
Humanidades y Ciencias Sociales – Facultad de Humanidades y Ciencias de la
Educación – Universidad Nacional de La Plata
Rosana Pascual
Centro de Estudios e Investigaciones Lingüísticas – Instituto de Investigación en
Humanidades y Ciencias Sociales – Facultad de Humanidades y Ciencias de la
Educación – Universidad Nacional de La Plata
RESUMEN
Abordaremos un tipo de estructura escasamente estudiada, aunque habitual y productiva en la
lengua oral. Se trata de oraciones como:
(1) Callate que te va a escuchar.
(2) Quedate que charlamos un rato.
En la tradición gramatical hispánica, estas estructuras son consideradas someramente como un tipo
de construcción causal explicativa externa y, en algunos casos restringidos, como finales explicativas.
Los principales criterios empleados para clasificar estas construcciones son semánticos y pragmáticos,
ya que se aducen cuestiones como la relación semántica entre los miembros vinculados por “queâ€, el
tipo de acto de habla o la modalidad. Sin embargo, no se profundizan sus características sintácticas,
tanto en la vinculación entre ambas partes de la estructura, dando por supuesta la subordinación de una
a otra, como en las propiedades que permiten asignar una interpretación causal (1) o final (2).
A fin de dar cuenta de las diferentes interpretaciones asignadas, nos proponemos revisar si
100
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
VENà QUE TE EXPLICO: ¿subordinación o coordinación? ¿causa o fin? un análisis
sintáctico-pragmático
constituyen estructuras subordinadas o coordinadas, ya que no parecen responder a las pruebas
utilizadas en tal distinción; examinar los criterios empleados en la clasificación de estas construcciones;
y finalmente, basándonos en la perspectiva de la Teoría de la Relevancia, mostrar la relación entre
estructura sintáctica y enriquecimiento pragmático.
PALABRAS CLAVE: coordinación; subordinación; causalidad; sintaxis; pragmática.
ABSTRACT
We provide an analysis of a type of structure in Spanish which has barely been mentioned in
the literature despite being quite productive in the language. Structures like those in (1)-(2) below
have been considered to be a type of non-defining construction conveying reason, in some cases, and
purpose, in others:
(1) Callate que te va a escuchar.
(2) Quedate que charlamos un rato.
The main classifying criteria for these constructions are semantic and pragmatic in that they refer
to the semantic relation that holds between the clauses conjoined by “que†(that), the type of speech
act involved or mode. However, not much has been said about the syntactic relation between both
conjoints nor about the relation between their structure and their two possible interpretations, reason
(1) or purpose (2).
We therefore try to account for how these structures are interpreted by testing them in order to
establish whether they behave like subordinate or coordinate clauses – especially taking into account
the fact that they elude most of the standard tests –, to examine the classifying criteria, and to show how
the relation between syntax and pragmatic enrichment can be accounted for in Relevance-theoretical
terms.
KEYWORDS: coordination; subordination; cause; syntax; pragmatics.
1. Introducción
Las estructuras sintácticas que incluyen oraciones entre las que se establecen relaciones
de causa y fin han sido estudiadas en la tradición gramatical desde diferentes aspectos, entre
los que se destacan principalmente los semánticos, funcionales y distribucionales. Se las
suele incluir en la clase de la “subordinación adverbial†(RAE 1973:3.22.2) considerándolas
adjuntos a partir de criterios muchas veces poco precisos, como el hecho de que constituyen
oraciones complejas en las que una oración se integra en otra con la misma distribución y
función de un adverbio.
1
Se deriva de esto la postulación de una clase tan heterogénea que ha
permitido cuestionar tanto el carácter adverbial de estas representaciones como así también
el subordinado.
En primer lugar, en referencia a la denominación de “adverbialâ€, uno de los principales
problemas tiene que ver con el hecho de suponer la existencia de una categoría “adverbioâ€
101
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
Guadalupe Herrera, rosana pascual
que presentaría un comportamiento funcional y distribucional determinado. Sin embargo, no
existen definiciones precisas, ni semánticas ni formales, del adverbio; en ese sentido, Bosque
(1989:127) sostiene que se trata de la categoría peor definida en los estudios gramaticales.
Por otro lado, la denominación de “subordinadas†pone de manifiesto la existencia de
una relación entre dos elementos, uno de los cuales es “subordinante†y otro “subordinadoâ€;
generalmente se define a la oración subordinada en relación a la oración matriz o principal,
formalmente se trataría de una oración incrustada en otra y con un núcleo externo que la
selecciona. Así las cosas, la subordinación constituiría una relación jerárquica de dependencia
sintáctica, en la que una oración se inserta dentro de un nivel configuracionalmente superior
y cumple una función dentro de la oración principal o de alguno de los constituyentes que
la integran. Este estatuto jerárquico constituye el factor relevante que permite distinguirlas
de las oraciones compuestas por coordinación. En términos generales, se considera que las
estructuras coordinadas son resultado de una relación entre dos categorías del mismo nivel
y con la misma función sintáctica, marcada por la presencia de una conjunción coordinante;
de tal manera, la identidad funcional y de nivel jerárquico, más allá de la compatibilidad
semántica, parecen ser las condiciones aceptadas como definitorias para caracterizarlas y
distinguirlas de la subordinación.
2
La clasificación tradicional de las estructuras complejas en las que se establecen
relaciones semánticas de causalidad, suele distinguir entre causales propiamente dichas,
finales, condicionales, concesivas y consecutivas. La distinción obedece al modo en que
se presenta la relación entre la causa y el efecto: en las oraciones causales, condicionales
y concesivas es relevante la causa; en cambio, en las finales y consecutivas, el efecto. Por
otra parte, es ampliamente conocida la clasificación que diferencia entre “subordinadas
adverbiales propiasâ€, que comprenderían a las temporales, locativas y modales, y
“subordinadas adverbiales impropiasâ€, en las que se incluyen las causales, consecutivas,
finales, condicionales y concesivas. Como se reseña en Pascual y Romero (2017), existe
un acuerdo generalizado en que las “adverbiales propias†son relativas sin antecedente,
admiten generalmente la conmutación por un adverbio y funcionan como complementos
o modificadores de un núcleo léxico. Respecto de las “impropiasâ€, los criterios utilizados
resultan poco explicativos ya que no atienden a características sintácticas que posibiliten
distinguirlas formalmente; han sido objeto de diversos análisis dado que no son conmutables
por adverbios y que no dependen de un predicado sino que se relacionan con la oración
“principal†en su totalidad; además, pueden a su vez ser “internas†o “externasâ€, sea
que modifiquen al enunciado o al acto de enunciación respectivamente. Constituyen
representaciones que se encuentran en el límite entre el nivel oracional y el discursivo, en
muchos casos pueden ser parafraseadas por estructuras coordinadas o yuxtapuestas sin que
por ello se vea alterada sustancialmente la relación entre oraciones. Problemas como estos
llevaron a considerar una clase distinta de relación interoracional; una de las la propuestas
más representativas es la de Rojo (1978), para quien se trataría de estructuras “bipolaresâ€.
Desde una perspectiva formal, Brucart y Gallego (2009) sostienen que las tradicionalmente
denominadas “subordinadas adverbiales†no presentan ninguna estrategia específica de
subordinación que permita distinguirlas de las subordinadas sustantivas y adjetivas, y
concluyen en que existen solo dos patrones de subordinación: el completivo (como en las
102
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
VENà QUE TE EXPLICO: ¿subordinación o coordinación? ¿causa o fin? un análisis
sintáctico-pragmático
sustantivas declarativas) y el relativo (como en las adjetivas). De tal modo, las adverbiales
deberían considerarse como una clase de completivas o de relativas, según sea el mecanismo
formal empleado.
No parece existir hasta el momento un criterio uniforme que permita proponer una
clasificación explicativa, así como tampoco establecer en cada tipo si se trata de subordinadas
o coordinadas.
En este trabajo abordaremos un tipo de estructura muy utilizada en la lengua oral y que
creemos que no ha sido suficientemente analizada. Se trata de oraciones que suelen incluirse
en el grupo de las subordinadas adverbiales causales o finales según el caso:
(1) Callate que te va a escuchar.
(2) Quedate que charlamos un rato.
En la Nueva Gramática de la Lengua Española (RAE: 2010), así como en la Gramática
Descriptiva de la Lengua Española (1999), estas estructuras son apenas consideradas de
modo muy marginal como un tipo de construcción externa al predicado. O bien se las incluye
dentro de las causales impropias, en la medida en que funcionan como justificación de una
petición:
(3) Acércame la sal, que no llego.
3
O bien dentro de las finales explicativas, en ciertos contextos restringidos con subjuntivo,
en los que cumplen una función fundamentalmente directiva:
(4) Dile algo, que no te pase como la otra vez.
4
En términos generales, hemos podido observar que la mayoría de las gramáticas soslayan
este tipo de construcciones o las incluyen dentro de las causales y finales como un ejemplo
más sin mencionar sus particularidades. En los pocos casos en los que se las considera como
una representación peculiar dentro de las adverbiales (como en los anteriormente citados),
el análisis es sumamente escueto, no se profundizan sus características sintácticas, ni en la
vinculación existente entre ambas partes de la estructura, dando por supuesta la subordinación
de una a otra, ni en las propiedades que permiten asignar una interpretación causal, como en
(1), o final, como en (2).
Dado lo expuesto, nos proponemos examinar en principio si es posible determinar los
mecanismos empleados en la relación sintáctica (subordinación o coordinación) de tales
estructuras, para lo que analizaremos particularmente la pertinencia de los argumentos y
pruebas tradicionalmente empleados. Por otro lado, revisaremos un poco más detalladamente
los criterios usados en la clasificación de estas construcciones a fin de establecer si son
pertinentes para dar cuenta de las diferentes interpretaciones asignadas (causal o final). Para
terminar, y con el objetivo de esbozar una propuesta, apelaremos a los principales postulados
de la Teoría de la Relevancia, ya que consideramos que es un marco teórico que permite
explicar adecuadamente la relación entre las propiedades sintácticas de las estructuras y sus
103
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
Guadalupe Herrera, rosana pascual
correspondientes interpretaciones.
Sobre la base de los principales planteos teóricos relevantistas (Sperber y Wilson: 1986
y 1993; Wilson y Sperber: 1988 y 2004; Carston: 2002; Blakemore: 2004; Leonetti: 2001 y
2006; Leonetti y Escandell Vidal: 2004 y 2015), partimos de la idea de que la interpretación
de todo enunciado requiere del completamiento de representaciones estructurales, de la
determinación de la referencia de ciertas unidades (como ocurre con los deícticos o las
anáforas), o de la desambiguación de expresiones, entre otras cosas. Para ello, es necesario
apelar a la información proveniente del contexto y del conocimiento del mundo, lo que
significa que en el proceso interpretativo intervienen tanto el nivel gramatical como el
pragmático. Según sostienen Leonetti y Escandell Vidal (2015: 572-574), el problema de
cómo se establece la relación entre ambos niveles puede resolverse apelando a la hipótesis de la
“infradeterminación semántica†de las estructuras que resultan del componente computacional
sintáctico; de tal modo, la computación gramatical produciría representaciones semánticas
mínimas, simples y sistemáticas que se completarían con la intervención de procesos
cognitivos globales no lingüísticos, procesos pragmáticos inferenciales que permitirían
construir hipótesis interpretativas y explicaciones adecuadas basadas en el conocimiento del
mundo, las experiencias y las expectativas de los hablantes.
2. Los datos
Los datos sobre los que trabajamos están tomados de emisiones orales de hablantes
del español en su variedad rioplatense, pertenecientes a diferentes edades (de 16 años en
adelante) y a sectores sociales diversos. A partir de los matices interpretativos que presentan
—algunos de los cuales han sido explicitados por los propios locutores—, hemos organizado,
en función de las posibles interpretaciones asignadas, una muestra ejemplificadora del corpus
en estructuras finales, causales y ambiguas; estas últimas admiten tanto una representación
causal como final de la relación que se establece entre las dos oraciones.
I- Finales:
(5) Vení que te lo doy.
(6) Subí que tomamos unos mates.
(7) Por qué no te quedás que te cuento todo.
(8) Seguí diciendo boludeces que te surto.
(9) Vos seguí manejando así que un día te la vas a poner.
II- Causales:
(10) Subí que estoy sola.
(11) Apurate que llego tarde.
(12) Bajá eso que no escucho nada.
(13) No pises que está todo mojado.
104
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
VENà QUE TE EXPLICO: ¿subordinación o coordinación? ¿causa o fin? un análisis
sintáctico-pragmático
(14) No insistas que no entiende.
(15) Bancame que ya termino.
(16) Andá que yo te miro desde acá.
(17) Seguí soñando que es gratis.
(18) ¿Podrías traerlo que lo quiero ver?
(19) Sí, bancame… que quiero ver una cosita.
(20) Vísteme despacio que estoy apurado.
III- Ambiguas:
(21) Esperá que después te cuento.
(22) Dejámelo que después lo leo.
(23) Vamos ahora que te acompaño hasta la esquina.
(24) Juntá todo que yo después lavo.
(25) Soltalo que yo lo agarro.
(26) Dejá que yo lo cuido.
(27) Quedate que cocino yo.
(28) Decime cuál era que lo aparto.
(29) Vení que te la pongo.
Como veremos posteriormente con mayor detalle, las oraciones que agrupamos en I,
suelen interpretarse como finales en la medida en que la estructura introducida por “que†es
parafraseable por “paraâ€, “así†o “y entoncesâ€, además de la paráfrasis condicional en la que
un elemento funciona como efecto de otro (“Si venís†causa hipotética, “te lo doy†efecto
posible); el grupo II admite paráfrasis por el causal canónico “porque†(“Subí porque estoy
solaâ€) y sus posibles variantes (“ya queâ€, “puesto queâ€, “dado queâ€, entre otros); finalmente,
el grupo III es susceptible de las dos interpretaciones y la representación con valor final
o causal dependerá del contexto de uso, ya que en todos los casos el segundo enunciado
puede interpretarse como la finalidad de la realización de un evento solicitado en el primero
(“Esperá†solicitud del cumplimiento de un evento, “para que después te cuente†finalidad
del cumplimiento del evento solicitado), o como causa del acto de habla (“Esperá†orden/
petición, “porque después te cuentoâ€, causa de la orden/pedido).
3. Análisis
3.1. ¿Subordinación o coordinación?
Uno de los primeros aspectos que es necesario considerar es si estas representaciones
constituyen estructuras subordinadas o coordinadas. Tradicionalmente, como anticipamos más
arriba, la diferencia entre subordinación y coordinación se ha establecido fundamentalmente
sobre la base de una relación jerárquica o lineal entre oraciones. Los elementos utilizados
105
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
Guadalupe Herrera, rosana pascual
en cada representación, denominados comúnmente “conjunciones†o “nexos†(términos
que no dejan de resultar difusos e imprecisos), no parecen ser tan determinantes a la hora
de diferenciarlas como el grado de incorporación sintáctica de una estructura en otra, en
la subordinación la oración que se incrusta cumpliría una función dentro de una oración
considerada principal o matriz, dicha función estaría determinada por un núcleo externo a
la subordinada. Esto trae aparejados una serie de problemas que van desde la noción misma
de oración hasta la determinación de la relación sintáctica, sobre todo cuando se trata de las
llamadas “subordinadas adverbialesâ€.
Las principales pruebas utilizadas para distinguir ambas estructuras sintácticas
5
no
resultan suficientes para dar cuenta de la relación que se establece en los casos considerados
en este trabajo. Por ejemplo:
(a) El carácter externo o interno de “que†en tanto marca de función (coordinante) o
núcleo (subordinante) es difícil de determinar en todos los casos:
-El movimiento de anteposición con la estructura que encabeza no da resultados
equivalentes, como ocurre con las subordinadas canónicas:
6
(5) Que te lo doy, vení.
(17) Que es gratis, seguí soñando.
(23) Que te acompaño hasta la esquina, vamos ahora.
En la mayoría de los casos, se puede interpretar más como un evidencial citativo de un
enunciado previamente proferido que como causal o final.
7
-No determina la índole de la oración como causal o final; resultan particularmente
interesantes en este sentido las estructuras que consignamos como ambiguas, ya que pueden
recibir las dos interpretaciones independientemente de la presencia de “queâ€. Incluso, en
muchos casos puede ser sustituido por un coordinante sin que se vea alterada sustancialmente
la relación semántica entre las oraciones:
(5) Vení y te lo doy.
(23) Vamos ahora y te acompaño hasta la esquina.
O simplemente omitido en cualquiera de ellas:
(5) Vení, te lo doy.
(17) Seguí soñando, es gratis.
(23) Vamos ahora, te acompaño hasta la esquina.
(b) La negación, cuantificación o focalización dan cuenta de la vinculación que existe
entre una oración matriz y una subordinada. Ninguna de ellas da resultados satisfactorios en
las estructuras aquí consideradas:
106
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
VENà QUE TE EXPLICO: ¿subordinación o coordinación? ¿causa o fin? un análisis
sintáctico-pragmático
Negación:
(5) *Vení no que te lo doy/de.
(17) *Seguí soñando, no que es/sea gratis.
(23) *Vamos ahora, no que te acompaño/acompañe hasta la esquina.
Cuantificación:
(5) *Vení sólo que te lo doy.
(17) *Seguí soñando, sólo que es gratis.
(23) *Vamos ahora, sólo que te acompaño hasta la esquina.
Focalización:
(5) *Es que te lo doy por lo que vení/te digo que vengas.
(17) *Es que es gratis por lo que seguí soñando/te digo que sigas soñando.
(23) *Es que te acompaño hasta la esquina por lo que vamos ahora/te digo que vayamos ahora.
8
Por otra parte, la naturaleza misma de “queâ€, carente de rasgos conceptuales y flexivos,
9
no aporta nada a la relación semántica que se establece entre las dos estructuras. Dado que
en las gramáticas que hacen referencia explícita a las construcciones aquí analizadas se
las trata como subordinadas adverbiales causales o finales según el caso, cabría establecer
también cuáles son los factores que inciden en la determinación de una u otra clase. Y si
tenemos en cuenta que es el contenido léxico de los elementos Qu- lo que proporciona a
la subordinada el carácter conceptual que ha sostenido la clasificación tradicional (finales,
causales, concesivas, condicionales, temporales, locativas, etc.), nos encontramos ante una
nueva dificultad. Observamos que en los casos donde la relación se interpreta como final, el
“que†es sustituible por“yâ€, por “así†o parafraseable por una condicional:
(5) Vení y te lo doy / Vení así te lo doy / Si venís, te lo doy.
En los casos en que se interpreta como causal, sólo es posible sustituirlo por subordinantes
causales como “porque†(u otras variantes con valor similar como “puesto queâ€, “ya queâ€,
“dado queâ€, etc.):
(17) Seguí soñando porque es gratis.
Son llamativas al respecto las estructuras ambiguas, ya que admiten todas las posibilidades
antes mencionadas y, por tanto, cualquiera de las dos interpretaciones:
(22) Déjamelo y después lo leo / Déjamelo así después lo leo / Si me lo dejás después lo leo /
Déjamelo porque después lo leo.
107
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
Guadalupe Herrera, rosana pascual
Esto significa que ni la estructura en sí misma ni el Qu- parecen determinar el tipo de
relación.
Son habituales en las gramáticas las referencias a la proximidad existente entre las
nociones de causa y fin y su correspondiente manifestación sintáctica, como por ejemplo el
hecho de que muchas preguntas con “por qué†son respondidas con “para quéâ€, y viceversa,
o de que ambas estructuras pueden coordinarse entre sí; incluso en la tradición filosófica, se
considera a las finales como “causa finalâ€.
10
Los principales factores gramaticales aducidos
en la distinción sintáctica se basan en la P(reposición) usada, prototípicamente “por†y
“paraâ€, y en el modo verbal, indicativo para las causales y subjuntivo para las finales.
11
Ninguno de los dos permite explicar las diferencias interpretativas de las estructuras que
estamos tratando, primero porque todas carecen de P, y segundo porque todas se construyen
en modo indicativo.
3.2. ¿Integradas o periféricas?
Si aceptáramos que las estructuras consideradas en este trabajo pueden incluirse dentro
del grupo de las denominadas subordinadas adverbiales causales o finales, nos encontramos
ante una nueva dificultad: ¿son internas o externas?
La clasificación de las causales que surge en la tradición latina basada en la distinción
entre “causa real†y “causa lógicaâ€, continuó en la propuesta de Bello (1847) que establece
diferencias entre “causa de lo dicho†y “causa del decir†respectivamente; actualmente la
mayor parte de la bibliografía utiliza para esta oposición las denominaciones de “causales
integradas o internasâ€, y “periféricasâ€, “externasâ€, o “explicativasâ€; o, en otros términos,
“causales del enunciado†y “causales de la enunciaciónâ€. Esta misma tipología se aplica
a las finales. Mientras las estructuras “integradas†son subordinadas, complementan o
modifican a un predicado, introducen una información remática por lo que suelen ir después
de la “principal†y forman con esta un solo acto de habla, las “periféricas†presentan una
vinculación menos estrecha, generalmente se separan con pausa (coma en la escritura),
admiten mayor variedad de conectores, pueden presentar información conocida o nueva,
modifican a un predicado ilocutivo implícito y contienen dos actos de habla (uno es una
justificación o explicación del acto ilocutorio implícito en la principal no de la proposición
expresada).
12
Las principales pruebas utilizadas para distinguirlas, por un lado no difieren mucho de
las empleadas anteriormente para diferenciar subordinación de coordinación, y, por otro,
aportan resultados muy poco precisos para establecer una distinción neta.
De las pruebas usadas para determinar que una representación corresponde a la clase
de “subordinadas integradasâ€, las dos que exponemos en primer lugar, (a) y (b) resultan
positivas en muchos de los casos analizados
13
:
(a) Pueden coordinarse entre sí:
(6) (?) Subí que tomamos unos mates y que charlamos un rato.
(10) (?) Subí que estoy sola y que Juan llega tarde.
108
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
VENà QUE TE EXPLICO: ¿subordinación o coordinación? ¿causa o fin? un análisis
sintáctico-pragmático
(b) Admiten paráfrasis con consecutivas: la inversión de la relación causa-efecto
es posible porque existe una vinculación estrecha o deductiva entre ambas partes (Galán
Rodríguez, 1999: 3607):
(11) Llego tarde así que apurate.
(27) Cocino yo así que quedate.
(c) Admiten partículas enfáticas y fórmulas de relieve (estructuras pseudohendidas):
pruebas que consideramos anteriormente y que no producen resultados gramaticales.
De las pruebas a las que se recurre para incluir una estructura en la clase de las
“subordinadas periféricasâ€, sólo las dos primeras de las presentadas a continuación, (d) y
(e), nos permitirían considerar que las estructuras que abordamos forman parte de ese grupo,
mientras que la (f) y la (g) arrojan resultados negativos y la (h) no resulta definitoria:
(d) Incluyen dos actos de habla: en los casos que analizamos en este trabajo, el primero
es un pedido, directo o indirecto, y el segundo una aseveración.
(e) No admiten partículas adverbiales enfáticas ni construcciones perifrásticas: pruebas
que hemos testeado en el apartado precedente y que dan resultados negativos.
(f) Exigen pausa obligatoria y descenso de la curva tonal: ninguna de las dos exigencias
parece ser requisito de las estructuras analizadas, es sencillo observar que no sólo no se
requiere una pausa entre los dos enunciados sino que además la curva tonal es única entre
ambos.
(g) Las finales admiten adverbio de foco: en todos los casos considerados en este trabajo
el resultado es negativo:
(6) *Subí sólo que tomamos unos mates.
Se puede comparar con una final canónica en la que el resultado es positivo:
(6.b) Subí sólo para que tomemos unos mates.
(h) Quedan fuera del ámbito de la negación: no es una prueba definitoria, los resultados
varían en las causales integradas, de hecho Galán Rodríguez (1999:3610) propone esta prueba
pero cita ejemplos de integradas que quedan fuera de dicho alcance: “No hemos perdido el
tren porque vinimos con tiempo†/ “No se quedó dormido porque estaba cansadoâ€.
Resumiendo, según lo analizado hasta aquí, es posible observar que más que probar si se
trata de estructuras coordinadas o subordinadas, o de subordinadas integradas o periféricas,
mostramos que las pruebas empleadas no resultan pertinentes en la determinación de las
clases; incluso las utilizadas para establecer diferencias entre coordinadas y subordinadas se
solapan con las usadas para distinguir subordinadas internas de externas, por lo que parecería
conducir a la conclusión de que las externas actúan como coordinadas. Si sumamos a esto
la carencia de rasgos conceptuales que presenta el elemento Qu- de las representaciones de
109
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
Guadalupe Herrera, rosana pascual
nuestro corpus, podemos suponer provisoriamente que actúa como un marcador de discurso,
14
por lo que no establecería una relación de subordinación de ningún tipo.
4. Una propuesta pragmática
Teniendo en cuenta el panorama que se presentó hasta aquí, es evidente que no puede
establecerse de manera definitiva el estatus sintáctico de estas construcciones ni tampoco
puede explicarse adecuadamente la interpretación de estas secuencias, sean finales o causales,
a partir de criterios exclusivamente sintácticos.
Como se adelantó, el hecho de que estas secuencias interpretativas puedan realizarse a
través del uso de adverbios –“asíâ€â€“, conjunciones –“yâ€â€“, elementos como “que†o “porqueâ€,
o simplemente como dos oraciones yuxtapuestas, es evidencia de que su interpretación
y funcionamiento en el acto comunicativo depende más bien de procesos semántico-
pragmáticos que de la estructura sintáctica en sí misma.
La Teoría de la Relevancia es una teoría pragmática que, partiendo desde una postura
biolingüística y cognitivista del lenguaje, intenta dar cuenta de la comunicación humana,
en particular, entendida como un proceso dinámico y no determinístico regido por algunos
principios básicos, según la propuesta de Sperber y Wilson (1986, 1993) y Wilson y Sperber
(2004), a saber:
(i) Principio Cognitivo de Relevancia: La cognición humana está motivada en pos de
la maximización de Relevancia.
(ii) Principio Comunicativo de Relevancia: Todo acto de comunicación ostensiva
conlleva la presunción de su Relevancia óptima.
(iii) Presunción de Relevancia Óptima:
a. El estímulo ostensivo es lo suficientemente Relevante como para justificar el
esfuerzo de procesamiento de la audiencia.
b. El estímulo ostensivo es el más relevante en vistas de las habilidades y preferencias
del comunicador.
En esta teoría no se considera que los interlocutores estén obedeciendo máximas del
principio de cooperación ni ninguna otra convención comunicativa, sino que están explotando
estrategias cognitivas para la optimización de recursos.
Por lo tanto, en estas propuestas, la semántica es el output del sistema de codificación-
decodificación provisto por la sintaxis y el input del procesador pragmático. En consecuencia,
las representaciones semánticas que intervienen en la comunicación no son completamente
proposicionales. Es decir, no intervienen en el cálculo de condiciones de verdad sino que
constituyen una representación conceptual incompleta que funciona como molde o esquema
básico para la construcción pragmática de formas proposicionales completas –que son los
supuestos que intervienen directamente en el cálculo de relevancia y, en consecuencia, en
la obtención de una hipótesis interpretativa. “Lo comunicado†es un conjunto de supuestos
obtenidos tanto a partir de lo “explícito†–EXPLICATURAS– como a partir de lo “implicadoâ€
–IMPLICATURAS.
110
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
VENà QUE TE EXPLICO: ¿subordinación o coordinación? ¿causa o fin? un análisis
sintáctico-pragmático
Sperber y Wilson (1986) caracterizan estos supuestos del modo que sintetizamos a
continuación:
-Un supuesto comunicado por un enunciado E es explícito (es decir, una explicatura) sí
y sólo si deriva de una forma lógica codificada en E.
15
-Un supuesto comunicado por E que no es explícito es implícito (es decir, una implicatura).
El proceso interpretativo conlleva, por lo tanto, la derivación inferencial de tres tipos de
representación:
(i) Explicatura proposicional: una forma proposicional única que se le asigna al
enunciado por medio de la decodificación, la desambiguación, la asignación de referencia, y
el enriquecimiento/aflojamiento de los conceptos.
(ii) Explicatura de nivel superior: las representaciones que especifican la actitud
proposicional expresada, la fuerza ilocucionaria y la estructuración de la información.
(iii) Implicatura: supuesto que se obtiene combinando información contextual mediante
el desarrollo de esquemas de supuesto derivados de las entradas enciclopédicas, el co-texto,
el contexto de situación, el contexto compartido y las explicaturas.
Creemos que es posible entender las secuencias estudiadas en este trabajo en el marco
de esta teoría, partiendo de la idea de que la interpretación de estos enunciados depende
de los principios de Relevancia, por un lado, y del rol de cada una de sus partes en el
procesamiento inferencial que resulta en la interpretación total. En particular, seguimos el
análisis relevantista de los marcadores discursivos y otros elementos de incidencia “extra-
oracional†que propone que este tipo de elementos inciden o bien en la derivación de la
explicatura de nivel superior o bien en el “camino†inferencial que debe seguirse para obtener
un contexto donde el enunciado es Relevante. De esta manera, elementos como “pero†en
sus usos canónicos (“María compró libros pero no los leyó aúnâ€) especifica que el contenido
proposicional del segundo coordinado debe entenderse como contrastado al del primer
coordinado y que este contraste es relevante para el hablante sólo si se lo toma en el contexto
en el que la proposición del primer coordinado es un estado de cosas verdadero.
Por otro lado, en lo que respecta a los términos de las secuencias analizadas en este
trabajo, seguimos por un lado la propuesta de Wilson & Sperber (1988) de que un enunciado
imperativo comunica que su contenido proposicional representa un pensamiento concebido
como una descripción de un estado de cosas en un mundo posible y deseable. En cada caso,
deben derivarse supuestos respecto de cuán deseable es el estado de cosas y desde el punto
de vista de quién es deseable. Estas variables serán decidibles en base a factores contextuales
y consideraciones de Relevancia óptima.
16
Como propone Carston (2002:120) en este
sentido: “la proposición denotada [por las imperativas] es la misma que la que expresa su
correspondiente declarativaâ€.
17
Por otro lado, Clark (1993) estudia las llamadas “pseudo-imperativas†en inglés en las
que la orden o pedido denotado por la imperativa se complementa con una declarativa que
provee de mayores efectos cognitivos a la interpretación de la imperativa a partir del refuerzo
de supuestos clave. Es decir, un oyente habrá interpretado adecuadamente (2a) en la medida
que haya podido recuperar el contenido de (2b):
(2a) Subí que tomamos unos mates.
111
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
Guadalupe Herrera, rosana pascual
(2b) Es deseable para el hablante que subas y (en el caso de que lo hagas) tomaremos unos
mates.
La aclaración entre paréntesis resulta del proceso de enriquecimiento pragmático que
forma parte del proceso general de interpretación de cualquier enunciado tal como se lo
concibe en esta teoría. Como puede verse, entonces, el aporte del modo imperativo en este
sentido se captura en la explicatura de nivel superior, ya que refiere más bien a lo deseable y
posible de “subirâ€. Entonces, la interpretación efectiva del primer miembro de las secuencias
estudiadas en este trabajo, como (a), depende de que el oyente recupere el contenido
proposicional de (b):
a. Subí
b. Es deseable y potencial para el hablante que el oyente suba.
18
A la vez, las declarativas con un contenido proposicional p comunican que p representa
una descripción de un estado de cosas real. Por lo tanto, la interpretación efectiva del segundo
miembro de las secuencias, como (c), depende de que el oyente recupere el contenido
proposicional de (d):
c. que tomamos unos mates
d. “tomamos unos mates†representa/es una descripción de un estado de cosas real.
A partir de este análisis, se puede entender entonces que la cláusula declarativa provee
al oyente de una justificación o motivación más fuerte para obedecer la orden denotada por
la imperativa y, de esa forma, aumenta la posibilidad de que el oyente habilite el estado de
cosas deseado por el hablante. Es decir, el efecto de interpretar la declarativa en el contexto
planteado por la imperativa es darle al oyente más motivos para considerar que el estado de
cosas descrito por la imperativa resulta deseable también para el oyente.
Por lo tanto, la interpretación de una secuencia como (2) dependería de la recuperación
de los siguientes supuestos y del enriquecimiento pragmático indicado en negrita:
(2) Subí que tomamos unos mates.
i. Es deseable y potencial para (el hablante)
i
que el oyente suba a su
i
casa en el tiempo t+1,
para t el tiempo de enunciación.
ii. tomamos unos mates es una descripción de un estado de cosas real
19
para el hablante.
iii. Es deseable para (el oyente subir a la casa del hablante)
j
ya que en el caso de realizarse (ese
evento)
j
oyente y hablante tomarán unos mates.
Al enunciar (2) el hablante comunica su creencia de que el estado de cosas descrito en la
cláusula imperativa es potencial y deseable para él y, por lo tanto, para el oyente. La cláusula
declarativa provee evidencia concluyente del hecho de que el estado de cosas es deseable
también para el oyente al indicar que un hecho manifiestamente deseable (tomar unos mates)
ocurrirá cuando el oyente habilite el estado de cosas (subir).
112
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
VENà QUE TE EXPLICO: ¿subordinación o coordinación? ¿causa o fin? un análisis
sintáctico-pragmático
La interpretación de (10) difiere levemente de la interpretación de (2) ya que requiere
mayor enriquecimiento pragmático para obtener los efectos cognitivos que hacen que la
secuencia resulte óptimamente relevante para el oyente:
(10) Subí que estoy sola.
[contexto: hablante y oyente tienen una relación de amistad o con algún grado de intimidad]
i. Es deseable y potencial para (el hablante)
i
que el oyente suba a su
i
casa en el tiempo t+1,
para t el tiempo de enunciación.
ii. estoy sola es una descripción de un estado de cosas real para el hablante en el tiempo t de
enunciación.
iii. El oyente no tiene control sobre el hecho de (ii). Por lo tanto:
iv. Dada la relación entre hablante y oyente, dado que es requisito para poder compartir
experiencias de vida con cierto grado de intimidad que no haya terceros presentes, y dado
(iii): Es posible compartir un momento de confidencia e intimidad cómodamente en la casa
del hablante en el tiempo t+1 para, t el tiempo de la enunciación.
v. Es deseable para (el oyente subir a la casa del hablante)
j
ya que en el caso de realizarse (ese
evento)
j
oyente y hablante podrán compartir un momento de confidencia e intimidad cómodamente
en la casa del hablante en el tiempo t+1 para, t el tiempo de la enunciación.
Como puede verse, los pasos inferenciales (iii) y (iv) dependen del conocimiento
compartido entre hablante y oyente, que además forma parte del conocimiento común
respecto del estado de convivencia y de las relaciones íntimas entre seres humanos. En
términos cognitivos, el hecho de ‘estar solo’ activa un escenario/guión (script) que ya existe
en la mente de ambos interlocutores y que incluye supuestos como los que se manifiestan en
(iv).
En este sentido, podría aportarse una razón independiente a la tradición gramatical para
designar a estas construcciones como “causales externasâ€: la declarativa es evidencia de la
causa por la que el hablante considera deseable para hablante y oyente realizar el evento
potencial denotado por la imperativa.
Aquí también radica la diferencia entre la lectura final, como en (2), y la causal, como
(10): (2) se interpreta como final y no como causal porque, en estos casos, la declarativa
es evidencia de la finalidad del evento denotado en la imperativa que el hablante considera
deseable para hablante y oyente. Mientras que la lectura causal deriva del hecho de que la
declarativa es evidencia de la causa por la que el hablante emite la orden o pedido.
Por último, veremos por qué algunas de estas secuencias pueden resultar ambiguas. Por
ejemplo, la interpretación esperada de (22) resulta de un procesamiento inferencial como el
que se indica a continuación:
(22) Dejámelo que después lo leo.
i. Es deseable y potencial para (el hablante)
i
que el oyente lo
i
20
deje en el tiempo t+1, para t el
tiempo de enunciación, en el lugar estipulado.
ii. después lo
i
leo es una descripción de un estado de cosas real para el hablante.
iii. Es deseable para (el oyente dejarlo)
j
ya que en el caso de realizarse (ese evento)
j
el hablante
afirma que lo leerá.
113
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
Guadalupe Herrera, rosana pascual
En este punto pueden pensarse dos continuaciones posibles del proceso inferencial: (iv)
daría una lectura causal y (iv’) una lectura final:
iv. La causa por la que el hablante considera deseable y potencial que el oyente lo
i
deje es que el
hablante considera real el hecho de que lo
i
leerá en un tiempo t+1, para t el tiempo de enunciación.
(ii) es causa de (i)
iv’. La finalidad de que el oyente lo
i
deje es que el oyente habilite al hablante a leerlo
i
De esta manera, las versiones con elementos explícitos de las relaciones correspondientes
–“así†o “porqueâ€â€“ pueden entenderse en las mismas líneas. La interpretación de las
secuencias seguiría aproximadamente los mismos pasos inferenciales pero se diferenciaría
de las secuencias con “que†en el “origen†de los supuestos que dan lugar al último paso
inferencial.
(10’) Subí así tomamos unos mates.
i’. Es deseable y potencial para (el hablante)
i
que el oyente suba a su
i
casa en el tiempo t+1,
para t el tiempo de enunciación.
ii’. tomamos unos mates es una descripción de un estado de cosas real para el hablante.
iii’. así= con la finalidad de que
iv. Es deseable para (el oyente subir a la casa del hablante)
j
ya que la finalidad de (ese evento)
j
es que hablante y oyente tomen unos mates.
(22’) Subí porque estoy sola.
i’. Es deseable y potencial para (el hablante)
i
que el oyente suba a su
i
casa en el tiempo t+1,
para t el tiempo de enunciación.
ii’. estoy sola es una descripción de un estado de cosas real para el hablante en el tiempo t de
enunciación.
iii’. porque= la causa de lo anterior.
iv’. El oyente no tiene control sobre el hecho de (ii). Por lo tanto:
v’. Dada la relación entre hablante y oyente, dado que es requisito para poder compartir
experiencias de vida con cierto grado de intimidad que no haya terceros presentes, y dados (iii’) y
(iv’): Es deseable para (el oyente subir a la casa del hablante)
j
ya que en el caso de realizarse (ese
evento)
j
oyente y hablante podrán compartir un momento de confidencia e intimidad cómodamente
en la casa del hablante en el tiempo t+1 para, t el tiempo de la enunciación.
En tal sentido, es interesante tener en cuenta además que en este modelo se considera que
los ítems léxicos constan de una entrada triádica que contiene distinto tipo de información:
la “entrada lógicaâ€, la “entrada enciclopédica†y la “entrada léxicaâ€. La “entrada lógicaâ€
consiste en reglas deductivas que aplican a las formas lógicas que contienen el ítem léxico
en cuestión. La “entrada enciclopédica†contiene información de la extensión y/o de la
denotación del concepto, es decir, de los objetos, eventos y/o propiedades que lo instancian.
La “entrada léxica†tiene información de la contraparte lingüística del concepto, es decir, de
la palabra o frase en la lengua natural que lo expresa (Sperber y Wilson 1986:86).
114
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
VENà QUE TE EXPLICO: ¿subordinación o coordinación? ¿causa o fin? un análisis
sintáctico-pragmático
Por lo tanto, los distintos tipos de entrada a los que remiten los ítems léxicos cumplen
distintas funciones en el proceso de interpretación de enunciados. En particular, “el contenido
del supuesto comunicado está determinado por las entradas lógicas de los conceptos que
contiene, mientras que el contexto en el que el enunciado es procesado está determinado,
al menos en parte, por las entradas enciclopédicas†(Sperber y Wilson 1986: 89, nuestra
traducción).
Volviendo entonces sobre el análisis que se presentó en este trabajo, notamos que la
variabilidad que manifiestan las secuencias aquí analizadas, y que se ilustra a continuación,
puede entenderse en términos de los tipos de entrada que inciden en la interpretación de la
relación interclausal:
(22)
a. Dejámelo que después lo leo.
b. Dejámelo así después lo leo.
c. Dejámelo porque después lo leo.
d. Dejámelo. Después lo leo.
Como se ve, la variación entre las versiones (a-d) se relaciona con el grado de explicitud
de la relación entre ambos miembros de la secuencia. En particular, se puede considerar que
la diferencia entre los elementos conjuntivos/discursivos “queâ€, “así†y “porque†radica en
la entrada lógica asociada a cada uno de estos ítems léxicos. En el caso de “asíâ€, se tiene una
entrada lógica que consta de una regla deductiva del tipo “p para que q†donde p y q son los
miembros de la secuencia que entran en una relación de finalidad. En el caso de “porqueâ€, la
regla instada por la entrada lógica es del tipo “q entonces pâ€. En el caso de “queâ€, la entrada
lógica asociada es la más subespecificada de las tres, de modo que sólo contiene una regla
deductiva que simplemente refuerza el supuesto de que el segundo miembro de la secuencia
debe interpretarse como directamente relacionado al primero, de modo que la Relevancia de
toda la secuencia sólo puede obtenerse asumiendo esa relación.
Por último, en (d), se ve que se obtiene una interpretación similar a la de los casos
anteriores pero sólo a partir del cálculo general de Relevancia, no mediado en este caso por
entradas lógicas (o ítems léxicos) que guíen el proceso interpretativo. En (d), la única forma
en la que la segunda oración no sea un sinsentido es si se la interpreta en el contexto generado
por la primera oración, pero esta conexión es únicamente inferencial y, por tanto, depende de
los principios de Relevancia.
5. Conclusiones
Hemos intentado mostrar, con el análisis de una estructura particular muy utilizada
en la lengua oral, que la interpretación en toda su complejidad sólo puede derivarse de la
interacción de procesos gramaticales con procesos pragmáticos inferenciales.
Por lo que hemos visto, las construcciones estudiadas en este trabajo no pueden explicarse
apelando solamente a la representación sintáctica. En principio, no responden a los criterios de
115
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
Guadalupe Herrera, rosana pascual
clasificación típicos utilizados para diferenciar subordinación de coordinación. En la tradición
gramatical, estos criterios suelen basarse en nociones como las de dominio, prescindibilidad
sintáctica e implicación semántica, a partir de la asunción de que una subordinada está
dominada por un núcleo que la implica semánticamente y, por lo tanto, no puede suprimirse
sin afectar la gramaticalidad de la secuencia, mientras las estructuras coordinadas están
al mismo nivel sintáctico y puede omitirse una sin perjuicio del sentido de la otra. Estas
consideraciones han resultado sumamente problemáticas por varias razones, en principio,
porque tal concepción de subordinación parece ajustarse sin demasiados inconvenientes sólo
a las subordinadas sustantivas, algunas veces a las adjetivas y escasamente a las adverbiales,
ya que no sería posible incluir a las causales, finales, concesivas y condicionales.
21
Por otra
parte, el criterio de prescindibilidad tampoco resulta suficiente en tanto obedece a factores
relacionados con la selección léxica y no con la vinculación sintáctica de las oraciones.
Sin duda, estos problemas parecen ser el resultado, en muchos casos, de la ausencia de
criterios precisos que permitan establecer los vínculos entre la oración y el discurso, tema que
ha comenzado a ser considerado por la gramática hace aproximadamente medio siglo.
22
En
algunos de sus trabajos, Chomsky (1975a, 1975b, 1976, 1980) distingue la gramática de la
oración de la gramática del discurso con el fin de delimitar el objeto de estudio de su modelo;
el estudio de fenómenos que van más allá de los límites oracionales, permitiría establecer las
reglas y condiciones del uso adecuado de las oraciones, relacionando así la sintaxis con otros
sistemas externos de conocimientos y creencias. En este mismo sentido, algunos planteos más
recientes como los de la Teoría de la Relevancia (Sperber y Wilson: 1986; Wilson y Sperber:
2004; Leonetti: 2001; Leonetti y Escandell Vidal: 2004 y 2015) y los propuestos por otros
autores (Bosque y Gutiérrez Rexach: 2009, Rodríguez Ramalle: 2006, 2007, 2008, 2014 y
2015) han comenzado a hacer nuevos aportes orientados a considerar las vinculaciones entre
ambos niveles estructurales.
Siguiendo esta línea teórica, creemos que la secuenciación discursiva de las oraciones
se sustenta en procedimientos formales propios del nivel oracional, que en algunos casos se
gramaticalizan y funcionan como categorías procedimentales, en el sentido que se plantea en
la Teoría de la Relevancia en trabajos como el de Leonetti y Escandell Vidal (2004 y 2015),
o en el de Leonetti (2006: 2): “la sintaxis expresa instrucciones para el procesamiento y la
interpretación de las secuencias, y esas instrucciones en muchos casos definen las relaciones
con el contextoâ€.
Por tal motivo, y en tanto el discurso constituye un hecho comunicativo, es necesario
además considerar el componente pragmático en el análisis de representaciones tales
como las analizadas en este trabajo.
23
Es plausible considerar que el funcionamiento y la
interpretación de estas estructuras depende más bien de aspectos pragmáticos asimilables
al de las construcciones yuxtapuestas, en el sentido de que si bien el “que†establece una
relación entre los dos enunciados, no tiene contenido conceptual, sino procedimental, y
funcionaría como un marcador discursivo.
En términos relevantistas, y en particular teniendo en cuenta los estudios de Blakemore
(2004) de los marcadores discursivos, podemos decir que en estas construcciones “queâ€
restringe la implicatura, pero “porque†o “así†restringen la explicatura en tanto y en cuanto
poseen contenido léxico. De hecho, es interesante la comparación de estas secuencias con sus
116
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
VENà QUE TE EXPLICO: ¿subordinación o coordinación? ¿causa o fin? un análisis
sintáctico-pragmático
equivalentes en inglés (Clark: 1993) que se manifiestan solamente con coordinantes como
and o or.
El hecho de que las interpretaciones de estas secuencias queden habilitadas incluso
cuando los dos enunciados están solamente yuxtapuestos muestra precisamente que el aporte
de los elementos lingüísticos que establecen la relación entre ellos consiste en restringir, en
menor o mayor medida, el procesamiento inferencial.
Por último, el hecho de que las finales con “que†requieran modo indicativo, tendría que
ver con que estas plantean la finalidad como un hecho evaluado como real. Mientras que en
las finales canónicas con “para†el modo debe ser subjuntivo en la medida que el evento se
plantea como posible.
6. Referencias
Alcina Franch, J. y J. M. Blecua. 1975. Gramática española. Barcelona: Ariel.
Bello, Andrés. 1847. Gramática de la lengua castellana. Ed. 2006, Biblioteca Virtual Universal, www.
biblioteca.org.ar.
Blakemore, D. 2004. Relevance and linguistic meaning: The semantics and pragmatics of discourse
markers. Cambridge University Press.
Bosque, I. 1989. Las categorías gramaticales, Madrid: Síntesis.
Bosque, I. y V. Demonte (eds.) 1999. Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real
Academia Española / Espasa Calpe.
Bosque, I. y J. Gutiérrez-Rexach. 2009. Fundamentos de Sintaxis Formal. Madrid: Akal.
Brucart, J.M. 1999.“La estructura del sintagma nominal: Las oraciones de relativoâ€, en: Bosque I. &
V. Demonte (eds.) Gramática descriptiva de la lengua española, vol.1, 395-522. Madrid: Real
Academia Española / Espasa Calpe.
Brucart, J.M. & Gallego, Ã. J. 2009. “L’Estudi formal de la subordinació i l’estatus de les subordinades
adverbialsâ€. Llengua i literatura, 139-191.
Camacho, J. 1999. “La coordinaciónâ€,en: Bosque I. & V. Demonte (eds.) Gramática descriptiva de la
lengua española, vol.2, 2635-2694. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe.
Carston, R. 2002. Thoughts and utterances. The pragmatics of explicit communication. Oxford:
Blackwell.
Chomsky, N. 1975a. Reexiones sobre el lenguaje. Barcelona: Planeta.
Chomsky, N.1975b. “Questions of form and interpretationâ€, en: Linguistic analysis 1:1, 75-109.
[trad. cast.: “Cuestiones de forma y de interpretaciónâ€,Cuadernos Teorema. Valencia: Revista
Teorema, 1977].
Chomsky, N. 1976. “Conditions on rules of grammarâ€, en: Linguistic analysis 2:4, 303-352. [Trad. cast.
“Condiciones sobre las reglas de la gramáticaâ€, en: N. Chomsky: Ensayos sobre la forma y la
interpretación. Madrid: Cátedra, 1982, 95-1851].
Chomsky, N. 1980. Reglas y representaciones. México: FCE.
Clark, B. 1993. “Relevance and Pseudo-Imperativesâ€, en: Linguistics and Philosophy, Vol. 16, No. 1,
79-121.
Delbecque, N. y B. Lamiroy. 1999. “La subordinación sustantiva: las subordinadas enunciativas en
117
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
Guadalupe Herrera, rosana pascual
los complementos verbalesâ€, en: Bosque I. & V. Demonte (eds.) Gramática descriptiva de la
lengua española, vol. 2, 1965-2081. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe.
Demonte, V. y O. Fernández-Soriano. 2013. “El que citativo, otros que de la periferia izquierda oracional
y la recomplementaciónâ€, en: D. Jacob & K. Ploog (eds.) Autour de ‘que’, el entorno de ‘que’,
43-63. Frankfurt am Main: Peter Lang, Studia Linguistica et Romanica 37.
Di Tullio, A. 2005. Manual de gramática del español. Bs. As.: Edicial.
Flamenco García, L. 1999. “Las construcciones concesivas y adversativasâ€, en: Bosque I. & V. Demonte
(eds.) Gramática descriptiva de la lengua española, vol. 3, 3805-3878. Madrid: Real Academia
Española / Espasa Calpe.
Galán Rodríguez, C. 1995. “Las oraciones causales: propuesta de clasiî‚¿caciónâ€, en: Anuario de
Estudios Filológicos, XVIII, 125-158.
Galán Rodríguez, C. 1999. “La subordinación causal y î‚¿nalâ€, en: Bosque I. & V. Demonte(eds.)
Gramática descriptiva de la lengua española, vol. 3, 3597-3642. Madrid: Real Academia
Española / Espasa Calpe.
Gutiérrez-Rexach, J. ed. 2016. Enciclopedia de lingüística hispánica. Londres: Routledge.
Lapesa, R. 1978. “Sobre dos tipos de subordinación causalâ€, en: Estudios ofrecidos a Emilio Alarcos
Llorach, Oviedo, III, 173-205.
Leonetti, M. 2001. “Gramática y Teoría de la Relevanciaâ€. Ms. UNR.
Leonetti, M. 2006. “Gramática y Pragmáticaâ€. Ms. Universidad de Alcalá.
Leonetti, M. y M.V. Escandell Vidal. 2004. “Semántica conceptual / Semántica procedimentalâ€, en:
Actas del V Congreso de Lingüística General. Madrid: Arco.
Leonetti, M. y M.V. Escandell Vidal. 2015. “La interfaz sintaxis-pragmáticaâ€, en: Gallego, Ãngel (ed.),
Perspectivas de sintaxis formal, Madrid: Akal.
López García, A. 1999. “Relaciones paratácticas e hipotácticasâ€, en: Bosque I. & V. Demonte (eds.)
Gramática descriptiva de la lengua española, vol. 3, 3507-3548. Madrid: Real Academia
Española / Espasa Calpe.
Louzao, M. M. 1997. “Clasicación de las oraciones causales: estudio crítico.†Moenia: Revista lucense
de lingüística & literatura, (3), 193-236.
Montolio, E. 1999. “Las construcciones condicionalesâ€, en: Bosque I. & V. Demonte (eds.), Gramática
descriptiva de la lengua española, vol. 3, 3643-3738. Madrid: Real Academia Española /
Espasa Calpe.
Pascual, R. 2017. “Límites y relaciones entre la oración y el discursoâ€. Presentado en
XVIII Congreso Internacional de la Asociación de Lingüística y Filología de América Latina,
Bogotá, Colombia. Disponible en:
http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.11020/ev.11020.pdf
Pascual, R. y D. Romero. 2014. “Relativos, un caso de cambio categorialâ€, en: Actas del VI Congreso
Internacional de Letras Transformaciones culturales: Debate de la teoría, la crítica y la
lingüística. Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras, UBA. Disponible en: http://cil.lo.
uba.ar/actas.
Pascual, R. y D. Romero. 2016. “Un caso de cambio categorial: los relativos como marcadores de
discursoâ€, en: Múgica, Nora (ed), En torno a las interfaces del lenguaje en la lingüística
generativa, volumen temático SAL serie 2014, 118-143. Bahía Blanca: Editorial de la
Universidad Nacional del Sur. Ediuns, Sociedad Argentina de Lingüística.
118
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
VENà QUE TE EXPLICO: ¿subordinación o coordinación? ¿causa o fin? un análisis
sintáctico-pragmático
Pascual, R. y D. Romero. 2017. “Relaciones causales: Estructuras, nexos e incidencia en el léxicoâ€,
en: Marcovecchio Ana y Yolanda Hipperdinger (eds), Asuntos gramaticales, volumen temático
SAEL serie 2017, 117-128. Bahía Blanca: Editorial de la Universidad Nacional del Sur. Ediuns;
Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos.Disponible
en:
https://sites.google.com/site/lapaginadelasal/publicaciones-1/volumenes
Pavón Lucero, M. V. ed. 2016. Las relaciones interoracionales en español. Categorías sintácticas y
subordinación adverbial. Berlin: de Gruyter.
Porroche Ballesteros, M. 2000. “Algunos aspectos del uso de que en el español conversacional (que
como introductor de oraciones ‘independientes’)â€, CLAC, 3, 2000.
Real Academia Española [RAE]. 1973. Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid:
Espasa
Real Academia Española [RAE]. 2010. Nueva Gramática de la Lengua Española. Manual. Madrid:
Espasa Libros.
Rodríguez Ramalle, T. 2006. “El complementante que en el discurso periodísticoâ€. Comunicación
presentada en el XXXVI Simposio de la SEL, UNED, Madrid.
Rodríguez Ramalle, T. 2007. “El que como marca discursiva enfática en adverbios e interjeccionesâ€,
comunicación presentada en el XXV Congreso Internacional de AESLA.
Rodríguez Ramalle, T. 2008. “Marcas enunciativas y evidenciales en el discurso periodísticoâ€, en I.
Olza, M. Casado y R. González Ruiz (coord.), Actas del XXXVII Simposio Internacional de la
Sociedad Española de Lingüística. Pamplona: Universidad de Navarra, 735-744.
Rodríguez Ramalle, T. 2014. “Conexiones discursivas y subordinación: recursos sintácticos y
conjuncionesâ€, en: Signo y Seña, nº 25, 261-283.
Rodríguez Ramalle, T. 2015. Las relaciones sintácticas. Madrid: Síntesis.
Rojo, G. 1975. “Sobre la coordinación de adjetivos en la frase nominal y cuestiones conexasâ€, en: Verba
2, 193-224.
Rojo, G. 1978. “Cláusulas y oracionesâ€. Santiago de Compostela: Universidad de Santiago de
Compostela.
Sperber, D. y D. Wilson. 1986. Relevance: Communication and cognition. Cambridge, MA: Harvard
University Press.
Sperber, D. y D. Wilson. 1993. “Linguistic form and relevanceâ€, en: Lingua 90, 1-25.
Wilson, D. y D. Sperber. 1988. “Mood and the Analysis of non-declarative sentencesâ€, en: Human
agency: Language, duty and value J. Dancy, J. Moravcsik & C. Taylor (eds.), 77-101, Stanford
University Press.
Wilson, D. y D. Sperber. 2004. “La teoría de la relevanciaâ€, en: Revista de Investigación Lingüística,
Vol. VII, 237-286.
Zorraquino, Antonia M. y J. Portolés Lázaro. 1999. “Los marcadores de discursoâ€, en: Bosque, I. y V.
Demonte, Gramática descriptiva de la Lengua Española, Vol. 3, 4051-4213. Madrid: Espasa.
Notas
1
Para una consideración más detallada del tratamiento de la subordinación adverbial en la tradición
119
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
Guadalupe Herrera, rosana pascual
gramatical, a la que hacemos referencia someramente en todo este apartado, ver Alcina Franch, y
Blecua (1975); Brucart y Gallego (2009); Galán Rodríguez (1995 y 1999); Lapesa (1978); Louzao
(1997); Pavón Lucero (2016)¸ RAE (2010).
2
Ver Alcina Franch y Blecua (1975); Camacho (1999); Rojo (1975); RAE (2010); Pavón Lucero
(2016); Gutiérrez-Rexach (2016).
3
Tomado de RAE (2010: 883).
4
Tomado de RAE (2010: 889). Sin embargo, como veremos posteriormente en los datos relevados, es
muy frecuente la interpretación final sin necesidad de la presencia del modo subjuntivo.
5
Las pruebas comúnmente utilizadas en la distinción entre coordinación y subordinación se
encuentran reseñadas en Di Tullio (2005: 279-281).
6
A continuación, y en el resto del artículo, presentaremos los ejemplos con la misma numeración
asignada en el corpus de datos precedente.
7
Si bien no es objeto de este trabajo analizar las particularidades y diferencias del “que†denominado
enunciativo, evidencial, citativo o ecoico –ver Porroche Ballesteros (2000), Rodríguez Ramalle
(2006, 2007, 2008), Demonte y Fernández Soriano (2013)– creemos que es interesante observar
que las estructuras que resultan de la anteposición introducidas por “que†parecen funcionar como
repetición de un acto de habla, en el mismo sentido analizado por Demonte y Fernández Soriano
(2013) para una variante de “queâ€, que ubican en el Sintagma Fuerza de la periferia izquierda
oracional, cuya función no es transmitir información nueva (excepto que se ha producido un acto de
habla), sino la de remitir a un discurso previo legitimando una repetición en una relación discursiva
entre hablante y oyente. Si comparamos con las estructuras canónicas, podemos observar que en
ellas la finalidad o la causa funcionan como información nueva: Para que te lo de, vení (final);
Porque es gratis, seguí soñando (causal); en el caso de la oración ambigua (23), son posibles las dos
representaciones: Para que te acompañe hasta la esquina, vamos ahora (final); Porque te acompaño
hasta la esquina, vamos ahora (causal).
8
Cualquiera de estas últimas pruebas puede aplicarse a las causales o finales canónicas: Vení, no para
que te lo dé / Seguí soñando, no porque sea gratis (negación); Vení sólo para que te lo dé / Seguí
soñando sólo porque es gratis (cuantificación); Es para que te lo de por lo que te digo que vengas /
Es porque es gratis por lo que te digo que sigas soñando (focalización).
9
En muchos casos, sobre todo en la lengua oral, ocurre en tal grado que es típico su uso como
marcador discursivo equivalente a un simple nexo usado para establecer una secuenciación de
enunciados (Ver Pascual y Romero, 2016).
10
En el Manual de la RAE (2010: 877) se parte de esta concepción para el análisis de la subordinación
causal y final: “Entre los tipos de causas que la tradición filosófica distingue está la causa final, que
corresponde en la gramática a las oraciones finales. El ejemplo propuesto Se quedaron en casa para
no pasar frío ilustra el vínculo que existe entre las nociones de ‘causa’ y ‘finalidad’. En efecto, para
no pasar frío expresa la finalidad de la situación consistente en quedarse en casa, pero a la vez el
propósito de no pasar frío es la causa de tal situaciónâ€. En Galán Rodríguez (1999: 3599-3600) se
parte de la misma línea de razonamiento para explicar la relación entre ambas estructuras: “(…) se
desprende que causales y finales, como extremos opuestos del mismo ámbito, tienen también una
estrecha afinidad. Ya en la concepción aristotélica de la causa se expresa la intuición tradicional de
que las finales son una versión invertida de un tipo de causales.â€
11
Galán Rodríguez (1999: 3600): “Los momentos temporales están en conexión con rasgos de modo,
120
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2020: 99-120
VENà QUE TE EXPLICO: ¿subordinación o coordinación? ¿causa o fin? un análisis
sintáctico-pragmático
de ahí que las causales se construyan con indicativo (modo de la realidad) mientras que el modo de
la finalidad es el subjuntivo (virtualidad).â€
12
Ver Galán Rodríguez (1999) para una detallada reseña de estas características.
13
Marcamos los enunciados (6) y (10) de (a) como de aceptabilidad dudosa dado que mientras algunos
hablantes las aceptaron sin reparos, otrosvacilaron en aceptar la presencia del segundo “queâ€.
14
Utilizamos aquí la noción de “marcador discursivo†en el sentido de Zorraquino y Portolés
(1999), para quienes son elementos lingüísticos que se caracterizan porque a) si tenían algún
rasgo de flexión lo pierden; b) no tienen función gramatical; c) no tienen rasgos conceptuales, sólo
procedimentales. En este mismo sentido, desde el marco relevantista, Blakemore (2004) propone
entender estos elementos como categorías procedimentales que intervienen en la interpretación de
enunciados restringiendo directamente el proceso inferencial de modo que determinan la forma en
la que se obtienen los efectos cognitivos o bien restringen el contexto en el que el enunciado resulta
relevante.Ver Pascual y Romero (2014 y 2016) para una consideración de elementos Qu- que se
gramaticalizan como marcadores de discurso en el español rioplatense actual.
15
En casos de ambigüedad, una forma superficial codifica más de una forma lógica y por eso usamos
el indefinido “una forma lógica codificada en Eâ€.
16
“Un mundo potencial (para algún individuo) es un mundo posible que es compatible con todo lo que
ese individuo sabe sobre el mundo real†(Wilson y Sperber 1988:86). Es decir, el estado de cosas es
potencial si el individuo realmente cree que puede suceder. Lo deseable usualmente se concibe como
altamente improbable: Quisiera ser famosa vs Quiero ser famosa.
17
Nuestra traducción.
18
La interpretación de esta imperativa además requiere del enriquecimiento léxico del verbo. En el
proceso debe incorporarse el tiempo y espacio del evento: “Es deseable para (el hablante)
i
que el
oyente suba a su
i
casa en el tiempo t+1, para el tiempo t de enunciaciónâ€.
19
Aquí también interviene el enriquecimiento pragmático para derivar la explicatura: “El estado de
cosas es real para el hablante para el tiempo t+1, con t el tiempo de enunciaciónâ€.
20
El “lo†será enriquecido como un indéxico, i.e. con el contexto físico inmediato o bien con el
contexto discursivo inmediato.
21
Ver Brucart y Gallego (2009); Brucart (1999); Delbecque y Lamiroy (1999); Flamenco García
(1999); Galán Rodríguez (1995, 1999); Louzao (1997); Montolio (1999).
22
Ver Pascual (2017).
23
Incluso, autores como López García (1999) que no trabajan en el marco teórico de la relevancia,
proponen considerar el componente pragmático en el análisis de fenómenos que se encuentran en el
límite entre la gramática oracional y la del discurso.
Vení que te explico: ¿Subordinación o coordinación? ¿Causa o fin? Un análisis sintáctico-pragmático - Archivo PPCT

Vení que te explico: ¿Subordinación o coordinación? ¿Causa o fin? Un análisis sintáctico-pragmático;
The expression “veniÌ que te explicoâ€: Subordination or coordination? Cause or purpose? A syntactic-pragmatic analysis

Creators:Herrera, Guadalupe; Centro de Estudios e Investigaciones Lingüísticas (CEIL)
Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales(IdIHCS)
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FaHCE)
Universidad Nacional de La Plata (UNLP)
Instituto Superior de Formación Docente Nº95, La Plata., Pascual, Rosana Adriana; Centro de Estudios e Investigaciones Lingüísticas - Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales – Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación - Universidad Nacional de La Plata

Available Downloads

See details

Archivo Size
/journals/62/articles/16177/public/16177-45454575782344-3-PB.pdf
354.95 kB
/journals/62/articles/16177/public/16177-45454575784627-1-PB.html
1.14 MB
/journals/62/articles/16177/public/16177-45454575784626-1-PB.html
1.14 MB
/journals/62/articles/16177/public/16177-45454575784628-1-PB.html
1.14 MB
Descripción

Abordaremos un tipo de estructura escasamente estudiada, aunque habitual y productiva en la lengua oral. Se trata de oraciones como:(1) Callate que te va a escuchar.(2) Quedate que charlamos un rato.En la tradición gramatical hispánica, estas estructuras son consideradas someramente como un tipo de construcción causal explicativa externa y, en algunos casos restringidos, como finales explicativas. Los principales criterios empleados para clasificar estas construcciones son semánticos y pragmáticos, ya que se aducen cuestiones como la relación semántica entre los miembros vinculados por “queâ€, el tipo de acto de habla o la modalidad. Sin embargo, no se profundizan sus características sintácticas, tanto en la vinculación entre ambas partes de la estructura, dando por supuesta la subordinación de una a otra, como en las propiedades que permiten asignar una interpretación causal (1) o final (2).A fin de dar cuenta de las diferentes interpretaciones asignadas, nos proponemos revisar si constituyen estructuras subordinadas o coordinadas, ya que no parecen responder a las pruebas utilizadasen tal distinción; examinar los criterios empleados en la clasificación de estas construcciones; y finalmente, basándonos en la perspectiva de la Teoría de la Relevancia, mostrarla relación entre estructura sintáctica yenriquecimiento pragmático. ARK: http://id.caicyt.gov.ar/ark:/s26183455/k0ku41te0

We provide an analysis of a type of structure in Spanish which has barely been mentioned in the literature despite being quite productive in the language. Structures like those in (1)-(2) below have been considered to be a type of non-defining construction conveying reason, in some cases, and purpose, in others:(1) Callate que te va a escuchar.(2) Quedate que charlamos un rato.The main classifying criteria for these constructions are semantic and pragmatic in that they refer to the semantic relation that holds between the clauses conjoined by “que†(that), the type of speech act involved or mode. However, not much has been said about the syntactic relation between both conjoints nor about the relation between their structure and their two possible interpretations, reason (1) or purpose (2).We therefore try to account for how these structures are interpreted by testing them in order to establish whether they behave like subordinate or coordinate clauses – especially taking into account the fact that they elude most of the standard tests –, to examine the classifying criteria, and to show how the relation between syntax and pragmatic enrichment can be accounted for in Relevance-theoretical terms.ARK: http://id.caicyt.gov.ar/ark:/s26183455/k0ku41te0

Metadatos destacados

Colecciones
RASAL - Lingüística

Editor

Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos – Asociación Civil

Fuente

RASAL - Lingüística; No 1 (2020); 99-120

Citación

Herrera, Guadalupe; Centro de Estudios e Investigaciones Lingüísticas (CEIL) Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales(IdIHCS) Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FaHCE) Universidad Nacional de La Plata (UNLP) Instituto Superior de Formación Docente Nº95, La Plata. y Pascual, Rosana Adriana; Centro de Estudios e Investigaciones Lingüísticas - Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales – Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación - Universidad Nacional de La Plata, “Vení que te explico: ¿Subordinación o coordinación? ¿Causa o fin? Un análisis sintáctico-pragmático,” Archivo PPCT, consulta 2 de abril de 2026, http://archivoppct.caicyt.gov.ar/items/show/7809.

Dublin Core

Autor

Herrera, Guadalupe; Centro de Estudios e Investigaciones Lingüísticas (CEIL)
Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales(IdIHCS)
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FaHCE)
Universidad Nacional de La Plata (UNLP)
Instituto Superior de Formación Docente Nº95, La Plata.
Pascual, Rosana Adriana; Centro de Estudios e Investigaciones Lingüísticas - Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales – Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación - Universidad Nacional de La Plata

Fuente

RASAL - Lingüística; No 1 (2020); 99-120

Editor

Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos – Asociación Civil

Fecha

2020-06-30

Idioma

spa

Tipo

info:eu-repo/semantics/article
info:eu-repo/semantics/publishedVersion

Cobertura

Español actual rioplatense
Hablantes de 16 años en adelante
Secuencias orales de hablantes nativos