
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios Lingüísticos - 2021: 7-27
ESTUDIANTES DIGITALES: LA INCLUSIÓN DE TWITTER EN LA CLASE DE ELE
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caso de Instagram. Sin embargo, estas resultan una buena herramienta para catalogar tuits
y, en consecuencia, para encontrarlos. También en la propia red social se puede buscar
información relacionada con este ámbito a través de las etiquetas #ELE o #ClasedeELE, por
ejemplo. De esta manera, se ha creado una red que conecta a una gran cantidad de personas
relacionadas de diferente modo con el español como lengua extranjera.
La principal característica que distingue a Twitter de otras redes que se señalan en la
clasificación de Hart es que los mensajes que se envían tienen, hoy en día, un máximo de 250
caracteres. Por consiguiente, se crean tuits breves, estructurados y espontáneos que hacen que
esta herramienta fomente una nueva construcción comunitaria (Lomicka & Lord 2012). Esta
plataforma permite acceder a opiniones diversas, estar al día con los temas de interés, seguir a
personajes interesantes y, sobre todo, hace posible que el usuario se sienta parte activa de esta
plataforma mediante la publicación de mensajes (Toro 2010). Además, incorporar Twitter en
el aula de ELE, o de cualquier otra lengua, significa estar expuesto a muestras reales de la
lengua meta y la posibilidad de practicar cualquiera de las cuatro destrezas (hablar, escuchar,
leer y escribir) que se potencian en las clases, en especial la escritura y la lectura. En este
sentido, la plataforma se convierte en un espacio en el que los estudiantes pueden escribir
microrrelatos colaborativos, inventar personajes ficticios o hacerse pasar por otros reales,
comentar eventos, debatir, o ser simplemente una especie de tablón de anuncios del curso
(Toro 2010; Fernández 2012; Cuadros 2014). Del mismo modo, se favorece la lectura, si el
estudiante decide participar de manera pasiva simplemente leyendo los tuits.
Sin embargo, Twitter no deja de ser una red social más que, evidentemente, también
funciona en la lengua materna, por lo que puede ser un foco de distracción para los estudiantes,
ocasionar falta de privacidad y generar un sentimiento de sobreexposición. Del mismo modo,
el propio valor educativo queda en entredicho si los estudiantes no son capaces de distinguir
entre el lenguaje formal e informal de los mensajes que leen. Incluso, aunque su gramática
discursiva está en desarrollo, la limitación de caracteres requiere una gran capacidad de
síntesis haciendo que, en ocasiones, se produzcan malas prácticas gramaticales (Toro 2010),
que pueden llegar a fosilizarse.
En este estudio decidimos utilizar la red social Twitter por la amplia gama de posibilidades
que ofrece como plataforma: el estudiante puede escribir, publicar imágenes o vídeos, realizar
encuestas y participar en las mismas, conectar con otras plataformas y páginas web, entre
otras. Del mismo modo, como asegura Fernández (2012), permite la prolongación del proceso
de aprendizaje más allá del espacio físico y temporal del centro, así como la posibilidad de
integración de contenidos propios y de otras personas. Todas estas posibilidades que ofrece
la red social nos parecen idóneas para cumplir con los objetivos planteados inicialmente, ya
que fomentan la comunicación espontánea y, además, estimulan el aprendizaje autónomo.
5. Preguntas de investigación
Una vez analizada la literatura sobre las redes sociales, sobre Twitter y sus usos dentro
del área educativa, para el presente estudio partimos de la hipótesis de que las nuevas
generaciones de estudiantes tienden al uso de herramientas tecnológicas, pero no por igual