
RASAL © - Revista de la Sociedad Argentina de Estudios LingüÃsticos - 2020: 27-48
LucÃa Bregant
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con muchas expresiones figuradas complejas, se trata de un caso mixto entre metáfora y
metonimia, a los que Goossens (2002) denomina “metaftonimias†(metaphtonymies), en
este caso, una “metonimia dentro de una metáfora†(metonymy within metaphor). Una
entidad usada metonÃmicamente (los zapatos, usados metonÃmicamente para representar a
la persona) se incorpora a una expresión metafórica. Existe una proyección de un dominio
fuente a uno meta, pero con una metonimia incorporada. AsÃ, los zapatos representan aquÃ,
metonÃmicamente primero, al individuo que suele llevarlos y, metafóricamente después, a
sus emociones y percepciones. A diferencia de lo que sucede en (2), se trata de una expresión
aislada, que no integra un sistema con otras formulaciones similares.
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Lakoff (1987, 1993)
denomina esta clase de expresiones “metáforas one-shotâ€. Dado que se trata de una metáfora
aislada, su dependencia respecto del modo de formulación convencional es fuerte; de allÃ
que los hablantes expliciten su relación con “el dichoâ€, esto es, la frase hecha convencional,
y recurran a ella al momento de llevar a cabo la reformulación. En efecto, desde la primera
lÃnea, Johana (J) reconoce esta relación y su primera reformulación consiste en explicitarla:
“viste que hay un dicho que dice que te pongas en mis zapatosâ€. Mientras la ER es una
formulación más laxa del dicho (una “explotación†de la norma que constituye la frase
hecha), la ET lo presenta como tal, es decir, devuelve la metáfora a la norma de su forma de
expresión estandarizada. Inmediatamente, se abandona el dominio de la vestimenta y, con él,
la proyección metafórica, y se reformula nuevamente la frase en términos de comprensión y
emociones con “no llegar a entender†y “no querer entender (al otro)â€. AsÃ, la metáfora no
se expande (no tendrÃa cómo), sino que se recurre a una expresión más directa o literal para
seguir reformulando la expresión de referencia.
En (4), la expresión metafórica “aletargando el hoy†es reformulada como “alargando el
dÃa†(lÃneas 3-5) y luego como “estirando la situación†(lÃnea 6). El vehÃculo para la metáfora
de la ER es “aletargandoâ€, un verbo que, independientemente de su empleo metafórico
en el ejemplo, es de poca frecuencia en el uso. Mediante “aletargando†se vehiculiza la
conceptualización en términos animados del tiempo presente, expresado en “el hoyâ€
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, el
cual, como una criatura viviente, serÃa el que sufre el estado de letargo –de cansancio y
somnolencia–. Para la reformulación se recurre no solo a formulaciones lingüÃsticas más
convencionales, sino también a una metáfora conceptual que resulta más convencional: la
proyección del espacio en el tiempo (Lakoff & Johnson 1980; Alverson 1994). Esta proyección
permite entender el tiempo en términos del espacio, y por lo tanto, atribuirle la capacidad de
ser largo y de estirarse. Además, a diferencia de lo que sucede con “aletargandoâ€, los sentidos
metafóricos de “alargando†y “estirando†están lexicalizados y se encuentran registrados
como tales en los diccionarios consultados.
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Los intercambios (2) y (3), entonces, ejemplifican casos de metáforas del mismo dominio,
relativas a la misma proyección conceptual subyacente y a operaciones de reformulación que
actúan en el plano lingüÃstico. La diferencia entre los dos ejemplos es que, mientras en (2) la
metáfora de referencia es sistemática y los participantes eligen una entre otras expresiones
convencionales disponibles en el repertorio lingüÃstico, en (3) se trata de una metáfora one-
shot y los participantes no tienen más opción que explicitarla en los términos lingüÃsticos en
que se ha convencionalizado. El ejemplo (4) difiere de los anteriores en que, en este caso, la
ER y la ET metafóricas no son realizaciones lingüÃsticas de la misma metáfora conceptual,